Difusión

45 años de amistad sino-mexicana desde un enfoque estudiantil

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Por Héctor Zavala, estudiante de maestría en la Academia Yenching de la Universidad de Pekín

El 14 de febrero de 2017, los pueblos de México y China celebraron el 45 aniversario del establecimiento de sus relaciones diplomáticas.

Como estudiante de maestría en Estudios Chinos en la Academia Yenching de la Universidad de Pekín, he puesto atención a las relaciones bilaterales entre las dos naciones, ya que ambas son economías líderes en sus regiones y estoy convencido de que sus gobiernos deben trabajar de cerca con el objeto de incrementar la colaboración en varios temas como lo son el cultural, educativo, político y económico.

Según información publicada por la Embajada de México en China, durante las administraciones de los presidentes actuales Enrique Peña Nieto y Xi Jinping, se estableció una alianza estratégica integral impulsando la cooperación para alcanzar las metas establecidas por ambos gobiernos.

En menos de cuatro años se han concretado seis reuniones presidenciales de trabajo, la última dentro del marco de la Cumbre de Líderes del G20 2016 la cual se llevó a cabo en la ciudad de Hangzhou, en las cuales los dos líderes globales han intercambiado puntos de vista y desarrollado agendas de trabajo para lograr resultados concretos que beneficien a las sociedades china y mexicana.

Por mencionar un ejemplo, debido al interés del gobierno mexicano de enriquecer la relación comercial con China, en 2014, el Banco Nacional de Comercio Exterior inauguró una oficina de representación en Pekín, buscando “incrementar la presencia comercial de México en Asia, así como apoyar a los empresarios mexicanos para lograr un mayor intercambio de productos”[1].

Por su parte, en 2015, el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC por sus siglas en inglés), considerado como el banco más grande del mundo, abrió su primera sucursal en México convirtiéndose en el primer banco del gigante asiático en el país. El presidente del consejo de supervisión del Banco, Qian Wenhui, dijo que “el establecimiento de ICBC México era un hito en la estrategia de globalización del grupo y un logro sobresaliente en el proceso de mejorar la relación económica y cooperación financiera chino–mexicana, estableciendo una plataforma que facilita las inversiones y el comercio entre ambos países”[2].

En los siguientes párrafos, me permitiré referirme a dos instituciones que han tomado acciones concretas para promover varios aspectos de las relaciones sino-mexicanas en los últimos años.

Como un orgulloso exalumno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), listada dentro de las mejores cinco universidades en América Latina, me gustaría aprovechar esta oportunidad para resaltar la importancia de la oficina representativa de la UNAM en China, conocida también como el Centro de Estudios Mexicanos UNAM-BFSU, la cual se estableció en 2012 en colaboración con la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing (BFSU por sus siglas en inglés), como uno de los proyectos principales promovidos por ambos gobiernos dentro de la IV Reunión de la Comisión Binacional, contribuyendo a eliminar las barreras de la distancia acercando los dos países permitiendo intercambios académicos y culturales.

El Centro de Estudios Mexicanos UNAM-BFSU ejerce la diplomacia pública al fomentar el entendimiento mutuo entre México y China presentando la cultura y tradiciones mexicanas a la comunidad china así como facilitando la movilidad de académicos y estudiantes entre ambos países quienes, al participar en programas académicos en instituciones tanto chinas como mexicanas, han aprovechado la oportunidad de interactuar con sus pares agregando valor a su formación académica intercambiando puntos de vista y generando nuevo conocimiento conjunto, y a su vez han contribuido al mejoramiento de los lazos de amistad entre los pueblos, lo que es crucial para intensificar las relaciones bilaterales y la cooperación en diversos campos.

En este año 2017, el Centro de Estudios Mexicanos UNAM-BFSU celebrará su quinto aniversario sirviendo a la comunidad como un puente que ciudadanos de ambas nacionalidades han aprovechado para explorar estas dos fascinantes culturas milenarias ricas en tradiciones locales. De acuerdo a información publicada, desde su fundación y hasta diciembre de 2016, esta Sede de la UNAM en China ha organizado 264 eventos culturales y académicos, los cuales han beneficiado a casi 46 mil personas incluyendo académicos, estudiantes de ambos países, y público en general[3].

A través de este centro de estudios en China, la Universidad Nacional ha fortalecido su proceso de internacionalización que empezó en 1944 en Estados Unidos. Cabe mencionar que la UNAM cuenta actualmente con presencia global en seis países extranjeros además de China incluyendo dos campus y dos oficinas de representación en los Estados Unidos, un campus en Canadá, y oficinas de representación en Reino Unido (King’s College), Francia (La Sorbona), España (Instituto Cervantes) y Costa Rica (Universidad Nacional de Costa Rica).

El presidente Xi anunció en 2014 que: “Deberíamos incrementar el poder blando de China, dar una buena narrativa china y comunicar mejor los mensajes de China al mundo”[4]. En línea con esta declaración del actual presidente de la segunda economía más grande del mundo, mi percepción es que el proyecto internacional de la UNAM pretende aumentar también el poder blando de México a través de la academia y la diseminación de la cultura mexicana, para mejorar la imagen de México en el extranjero, en este caso, en la República Popular de China.

Por otro lado, quisiera referirme a la Cámara de Comercio de México en China (MEXCHAM), otra institución no gubernamental que, como la oficina de representación de la UNAM en China, también ha abogado por promover proyectos conjuntos entre instituciones mexicanas y chinas, particularmente en temas económicos y comerciales. Según el sitio web de MEXCHAM, su misión es “Fortalecer el comercio entre México y China ofreciendo servicios de alto nivel de conocimiento, experiencia y representación multisectorial a sus miembros, protegiendo sus valores fundamentales, el desarrollo socioeconómico y la calidad de vida”.

Además de la misión de MEXCHAM para promover el comercio entre México y China, también están comprometidos a promover una buena impresión de México ante la sociedad china. Por ejemplo, el pasado 25 de octubre, en colaboración con la Academia Yenching de la Universidad de Pekín, las dos instituciones organizaron conjuntamente un Seminario de Negocios México-China en la Academia Yenching, donde académicos, empresarios y emprendedores de China, México y otros países, compartieron sus ideas con los estudiantes de la Universidad de Pekín con respecto a temas de mercadotecnia y emprendimiento en China.

Este año la MEXCHAM también se une a la serie de aniversarios de las relaciones entre China y México. En 2017, la Cámara de Comercio de México en China celebra su primera década de estar comprometida a “fomentar el comercio y las inversiones entre China y México bajo una fórmula de ganar-ganar y la cooperación a largo plazo”. Según un comunicado de MEXCHAM, “con alrededor de 70.000 millones de dólares de comercio bilateral, China representa para México su segundo socio comercial más importante a nivel mundial, mientras que México representa para China su segundo mayor socio comercial en América Latina”[5]. Teniendo en cuenta estos datos, considero que es muy importante la misión de MEXCHAM en China para construir puentes económicos entre las dos naciones.

Los casos anteriores representan una visión general sobre cómo las relaciones sino-mexicanas se han llevado a cabo en los últimos años particularmente en el sector académico, cultural y comercial. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para explotar realmente el potencial que la colaboración entre estos dos países tiene que ofrecer. Hoy en día, las relaciones bilaterales entre México y los Estados Unidos de América, su principal socio comercial, son inciertas debido a las nuevas políticas del recientemente elegido presidente norteamericano Donald Trump, principalmente en temas de migración y comercio. Por lo tanto, estoy convencido de que México debe tener ojos en China y considerarlo seriamente como socio estratégico para desarrollar la economía local creando oportunidades de negocio y generando empleo, y del mismo modo fortalecer los lazos fraternos con la República Popular China.

Considero importante resaltar lo que el embajador de China en México, Qiu Xiaoqi, mencionó en una conferencia a estudiantes y académicos de la UNAM en agosto de 2016 cuando destacó que “ambos países se encuentren en su mejor momento histórico, la confianza es mutua y se ha fortalecido entre los dos gobiernos y mandatarios hasta el momento”[6]. En la misma línea, el año 2017 ha sido declarado como el año de la cultura de China en México. El embajador Qiu Xiaoqi comentó que el año de la cultura “será otro gran evento para el intercambio cultural de dos naciones y mejorará las comunicaciones mutuas”[7].

Quisiera terminar citando al empresario Daniel Servitje, Presidente de Grupo Bimbo, institución mexicana que es considerada como la empresa panificadora más grande a nivel global, quien mencionó luego de la Cumbre de Líderes del G20 2012 en México que: “Si quieres estar en cualquier negocio hoy, tienes que estar cerca lo que está pasando en China. Si tenemos aspiraciones globales, tenemos que estar en China”[8].

[1] http://www.bancomext.com/comunicados/6775

[2] http://www.forbes.com.mx/banco-chino-icbc-abre-su-primer-sucursal-en-mexico/#gs.ELL4MhQ

[3] https://unamenchina.net/2017/02/14/45-anos-de-relaciones-diplomaticas-mexico-china-el-caso-de-la-unam-china/

[4] http://news.xinhuanet.com/english/china/2014-11/30/c_133822694_4.htm

[5] http://www.mexcham.org/eventsInfo.php?id=112&backH=back

[6] http://spanish.xinhuanet.com/2016-08/26/c_135635643.htm

[7] http://europe.chinadaily.com.cn/culture/2016-12/08/content_27612362.htm

[8] http://www.grupobimbo.com/en/press-room/news/964/971/baking-in-beijing-rises-for-mexicos-bimbo.html